El sistema sexo/género como estructura multinivel

  • El género no es un atributo individual: es una estructura social (Risman, 2004).
  • Opera simultáneamente en tres niveles:
    1. Individual: identidades, cuerpos, socialización, disposiciones.
    2. Interaccional: expectativas culturales, “hacer género” (doing gender).
    3. Institucional: leyes, organizaciones, distribución de recursos.
  • Ridgeway y Saperstein (2024): el sexo/género funciona como un “sistema multinivel” que se refuerza a sí mismo.
  • El género es un marco primario (primary frame) para la percepción de personas: lo primero que categorizamos al interactuar con alguien.

Consecuencias del binarismo para personas intersexuales

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Fuera del binario

  • El binarismo va más allá del sexo biológico: se espera que las personas se identifiquen claramente con un género binario.
    • Que una persona asignada de sexo “masculino” al nacer se identifique como hombre y se comporte según lo que socialmente definimos como “hombre”.
  • Se estima que más de 1/10 personas reporte sentirse tan masculino como femenina, o más “atípico/a/e” que “típico/a/e” en su identidad de género.
  • Ridgeway y Saperstein (2024): la diversificación de categorías de género (identidades trans, no binarias, género fluido) desafía el binarismo pero no necesariamente desmantela el sistema.
    • El marco primario binario sigue operando como base cognitiva en la interacción cotidiana.

Discusión 1

Si el binarismo funciona como un “marco primario” cognitivo (Ridgeway y Saperstein), ¿es posible desmantelarlo? ¿Qué implicancias tiene que la categorización por género sea automática e inconsciente para los esfuerzos por la igualdad de género?

Esencialismo de género

  • El binarismo fortalece la idea de “opuestos”.
  • Incentiva la maximización de las diferencias aparentes entre hombres y mujeres, haciendo el binarismo parecer más importante de lo que es.
  • La realidad: hay mucho más en común que diferente entre hombres y mujeres.
  • Connell (2009): el género no es una dicotomía fija, sino una estructura de relaciones sociales centrada en la arena reproductiva.

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Diferencias y similitudes entre géneros

El binarismo de género puede ser una construcción social, pero ¿hay diferencias reales entre hombres y mujeres?

  • Estudio de Zell et al. (2015): multisíntesis de estudios de diferencias entre sexos.
    • Combinaron más de 20,000 estudios
    • Muestra de 12 millones de personas
    • 21,000 mediciones de 386 atributos: pensamientos, emociones, comportamientos, habilidades intelectuales, estilos de comunicación, atributos de personalidad, medidas de felicidad y bienestar, habilidades físicas, etc.

Resultados Zell et al. (2015)

Complicaciones con las teorías puramente biológicas

  • Lo social afecta lo biológico (neuroplasticidad, epigenética).
  • Lo social también afecta cómo “vemos” lo biológico.
    • Padres y madres perciben y explican de manera diferenciada los comportamientos de hijos e hijas, incluso cuando son idénticos.
  • Los comportamientos diferenciados de cuidadorxs afectan el desarrollo cerebral.
  • Connell (2009): los cuerpos son tanto agentes como objetos de la práctica social; no son una “base natural” sobre la cual se construye el género, sino parte del proceso mismo.

La socialización de género: más allá de la familia

  • Socialización: proceso por el cual la estructura de género se internaliza en la personalidad, preferencias y disposiciones.
  • No se limita a la familia ni a la infancia:
    • Sistema educativo (currículum oculto)
    • Pares
    • Medios de comunicación
    • Instituciones religiosas, deportivas, etc.
  • Socialización continúa a lo largo de toda la vida.
  • Pregunta clave: ¿Qué tan estables son estas disposiciones? ¿Cómo se adoptan o resisten en la adultez?

Generizando el cuerpo: el currículum oculto (Martin, 1998)

  • Estudio etnográfico en 5 escuelas de EE.UU.
  • Las escuelas enseñan género a través del control corporal diferenciado:
    • Cómo sentarse, moverse, hablar, vestirse.
    • Las niñas son disciplinadas hacia comportamientos formales: piernas cruzadas, manos en el regazo, voz baja.
    • Los niños tienen más libertad para comportamientos relajados: despatarrados, ruidosos, ocupando espacio.
  • Hallazgos clave:
    • 82% de los comportamientos formales fueron de niñas.
    • 80% de los comportamientos relajados fueron de niños.
    • A las niñas se les pedía hacer silencio 3 veces más que a los niños.

El cuerpo como sitio de producción de género

  • Martin (1998): el género se inscribe en el cuerpo a través de prácticas cotidianas.
    • El vestido: disfraces de princesa restringen el movimiento; disfraces de superhéroe lo promueven.
    • El contacto físico: niñas aprenden a ser “suaves”, niños a ser “rudos”.
    • El espacio: niños ocupan más espacio físico que niñas.
  • Estas prácticas corporales generan disposiciones duraderas (habitus generizado).
  • Bourdieu: el cuerpo es un sitio de inscripción del orden social.
  • Las personas no sólo tienen un género: lo encarnan.

Normalizando la heterosexualidad (Martin, 2009)

  • Estudio con 600 madres de preescolares en EE.UU.
  • Pregunta: ¿cómo las madres enseñan (o no) sobre sexualidad a sus hijxs pequeñxs?
  • Hallazgo principal: las madres asumen la heterosexualidad de sus hijxs y la refuerzan activamente:
    • Hablan de “novias/os” y matrimonio futuro.
    • Hacen invisible la homosexualidad.
    • Leen cuentos sobre príncipes y princesas como si fueran neutrales.
  • Tres estrategias de las madres ante la homosexualidad:
    1. Prepararse para la posibilidad (aceptación anticipada).
    2. Esperar lo mejor (que sea heterosexual, pero aceptar si no).
    3. Prevenir activamente (evitar “influencias” homosexuales).

Discusión 2

Martin (1998, 2009) muestra que el género se enseña a través de prácticas sutiles y cotidianas en la escuela y la familia. Pensando en sus propias experiencias: ¿qué prácticas de socialización de género recuerdan de su infancia? ¿Cuáles fueron más influyentes: las explícitas o las implícitas?

Identidades de género: más allá del binarismo (Ridgeway y Saperstein, 2024)

  • La identidad de género es el sentido subjetivo de pertenecer a una categoría de género.
  • Históricamente: dos opciones (hombre/mujer), alineadas con el sexo asignado.
  • Cambio contemporáneo: diversificación de identidades:
    • Personas transgénero binarias (hombre trans, mujer trans).
    • Personas no binarias, género fluido, agénero.
  • ¿Qué implica esto para el sistema de género?
    • Personas trans binarias: pueden ser incorporadas al sistema sin transformarlo.
    • Identidades no binarias: desafían la lógica categorial misma del sistema.

La formación de la identidad de género

  • Ridgeway y Saperstein (2024) proponen que la identidad de género se forma a través de:
    1. Categorización social: cómo nos clasifican lxs demás.
    2. Identificación personal: cómo nos sentimos en relación a las categorías disponibles.
    3. Prácticas de género: lo que hacemos, cómo nos presentamos (West y Zimmerman: doing gender).
  • Tensión entre identidad personal y categorización social:
    • ¿Qué pasa cuando la identidad interna no coincide con la categorización externa?
    • La experiencia trans como reveladora de los mecanismos del sistema.

Nota sobre interseccionalidad

Al hablar de todo esto estamos dejando en pausa otras categorías de opresión o desigualdad para enfocarnos en el género de manera bien amplia y binaria.

Esto no quiere decir que no existan otros ejes de opresión, o que haya homogeneidad de experiencias y privilegios dentro de cada grupo. Consideremos esto para la discusión.

Síntesis: el nivel micro del sistema de género

  • El género se inscribe en los cuerpos desde la primera infancia (Martin, 1998).
  • Se normaliza a través de prácticas cotidianas aparentemente inocentes (Martin, 2009).
  • Funciona como un marco primario de percepción social que es automático y difícil de desactivar (Ridgeway y Saperstein, 2024).
  • Las diferencias entre sexos son, en su mayoría, pequeñas o triviales (Zell et al., 2015).
  • El cuerpo no es una base natural sino un sitio de práctica social (Connell, 2009).
  • Pregunta abierta: si el género opera a nivel micro de maneras tan profundas e inconscientes, ¿dónde están las posibilidades de cambio?